Eje 2 (E2) UNAH2024-E2-0028 2024

CAPITALISMO GLOBAL Y LAS ZONAS ESPECIALES DE DESARROLLO Y EMPLEO

Autores: ZEDE EN HONDURAS
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CAPITALISMO GLOBAL Y LAS ZONAS ESPECIALES DE DESARROLLO Y EMPLEO

ZEDE EN HONDURAS

Luis Manuel Martinez Estrada

Universidad Nacional Autónoma de Honduras en el Valle de Sula, (Honduras). lmartineze@unah.edu.hn

ORCID: https://orcid.org/0000-0003-4316-9351

RESUMEN

Este estudio analiza las implicaciones que el modelo de acumulación global tiene en las áreas política, económica y social de la población hondureña; sobre todo a través del modelo de Zonas Especiales de Desarrollo y Empleo (ZEDE), examinando las concesiones territoriales destinadas a su creación, con énfasis en la denominada PRÓSPERA. Se estudia desde la perspectiva del Capitalismo global presentada por William I. Robinson, para quien la etapa del capitalismo en la que estamos actualmente ocupa estos espacios, tal como en Mesoamérica y en específico Honduras, para profundizar la acumulación de riqueza, ya que no habían sido explotados en su máxima intensidad.

La revisión e interpretación de bibliográfica, análisis de bases de datos y entrevistas con informantes clave y expertos permitieron triangular información. Los hallazgos giran en torno a la teoría sobre el capitalismo global, develando la profundización de desigualdades, además de escenarios de cambio existentes para la implementación de reformas estructurales encaminadas a generar políticas públicas.

Palabras Clave: ZEDE, Clase Capitalista, Estado, Soberanía, Desarrollo

ABSTRACT

This report exposes the implications of the global accumulation model in the political, economic and social areas of the Honduran population; especially through the model of Special Development and Employment Zones (ZEDE), analyzing territorial concessions destined for their creation, with emphasis on the so-called PRÓSPERA. It is studied from the perspective of global capitalism presented by William I. Robinson. Robinson, for whom the stage of capitalism in which we are occupies these spaces such as Mesoamerica and specifically Honduras, to deepen the accumulation of wealth, since they had not been exploited to their maximum intensity.

The literature review, database analysis and the interviews with key informants and experts allowed triangulating of information. The findings revolve around the theory of global capitalism, revealing the deepening of inequalities, as well as scenarios of change existing for the implementation of structural reforms aimed at generating public policies.

Keywords: ZEDE, Capitalist Class, State, Sovereignty, Development.

INTRODUCCIÓN

“La formación de clase transnacional es central a la globalización e implica el surgimiento de una Clase Capitalista Transnacional CCT” (Robinson, 2013, pp.57-58).

En esta afirmación existen tres elementos indispensables para explicar el caso de estudio, a partir de los fenómenos globales y que actualmente repercuten en Honduras: la formación de clase transnacional, la globalización y la clase capitalista transnacional CCT. Para ello a lo largo de este artículo, cuyo objetivo es el de analizar la influencia global del capitalismo en territorios no tan desarrollados bajo esta dinámica, esto a la luz de un incipiente modelo impulsado por sectores empresariales y políticos de corte transnacional en Honduras, bajo la denominación de Zonas Especiales de Desarrollo y Empleo (ZEDE).

Para este fin, desde 2020 hasta la fecha se ha tomado como caso ejemplificante del modelo, Próspera. Una iniciativa situada en la región insular del pais y que se extiende hasta tierra firme en el municipio de La Ceiba al norte del territorio hondureño. A través de entrevistas a informantes clave y el auspicio del Foro Social de la Deuda Externa y Desarrollo de Honduras Fosdeh, se elaboró una metodología participativa donde la bibliografía y datos existentes se contrastaron con las experiencias de líderes y lideresas de los movimientos de resistencia, dando como resultado un estudio completo del que se desprende el presente trabajo.

METODOLOGÍA

La presente es una investigación analítica de corte transversal de índole cualitativo, debido a que a través de técnicas como las entrevistas a profundidad con informantes clave y revisión bibliográfica se seleccionó por su condición de representatividad el caso de estudio de Prosperá en el Litoral Atlántico de Honduras. Los instrumentos de recolección de datos fueron cuestionarios semiestructurados que se aplicaron mediante entrevistas cara a cara y vía zoom a lideres comunitarios, tomadores de decisiones y expertos en la temática entre 2021 y 2022. Luego esta información se actualizo con datos de 2023 y 2024, así como se cotejó con bases de datos y repositorios que el Foro Social de la Deuda externa y desarrollo de Honduras FOSDEH posee.

La cuota de expertos temáticos fue cubierta por 2 Diputados al Congreso Nacional entendidos en la discusión, 2 expertos investigadores (as) que han desarrollado estudios de tesis y consultorías sobre el tema y 4 lideres sociales pertenecientes a la Plataforma Contra la ZEDE radicados en el litoral Atlántico. Así mismo se evacuó la bibliografía existente hasta la fecha acerca del tema y se indagaron estudios similares en otros países.

RESULTADOS Y DISCUSIÓN

  1. Capitalismo global y sus mecanismos de influencia

El actual contexto de la globalización, para otros mundialización o globalismo, requiere una constante actualización, dado el flujo de ideas, innovaciones y relaciones que se enmarcan en ella. En este sentido, Robinson invita a repensar el papel del Estado y del mercado, ya no como agentes aislados y en constante pugna sino como elementos complementarios a través de los cuales fluyen los capitales. Esta premisa contempla la aseveración que empresarios y políticos construyen sociedades de mutuo acuerdo y beneficio.

Al superar los límites teóricos del Estado-nación, este autor otorga a la acumulación capitalista y su relación con el poder, la posibilidad de analizar más allá de la visión burguesa, confiriendo la oportunidad de que el actual orden capitalista configura clases transnacionales. Es decir, el corporativismo actual que genera inversiones descentralizadas ubica a los propietarios de los medios de producción (empresarios) simultáneamente en varios lugares. Al mismo tiempo, genera la misma situación entre los trabajadores que desconocen el origen de su patrón, ya que su lugar de trabajo solo manufactura para una firma vinculada a otro Estado e incluso continente.

Son estas corporaciones transnacionales las que dictaminan en gran medida, debido a su influencia económica y capacidad de mover capitales, las pautas y normativas que los Estados-nación deben seguir para ser partícipes del flujo capitalista. De esta manera, instancias supranacionales como la Organización Mundial del Comercio (OMC), Organización Mundial de la Salud (OMS), Organización de las Naciones Unidas (ONU), entre otras, influyen directamente en las políticas internas de cada país. Por razones del presente trabajo en este caso se hará énfasis en las vinculadas al comercio internacional.

Para ser partícipes del comercio y financiamiento internacional, países como Honduras se adhieren a instancias regionales como el Banco Centro Americano de Integración Económica BCIE, Banco Interamericano de Desarrollo BID, Tratados de Libre Comercio con Centroamérica, Estados Unidos, Europa y otros países. A la vez de conectarse económicamente, los sectores políticos crean instancias regionales que facilitan los marcos jurídicos, ideológicos y culturales que garanticen el éxito de las iniciativas económicas.

Así, por ejemplo, Torres indica que el requerimiento presupuestario para impulsar las Zonas Especiales de Desarrollo y Empleo (ZEDE) es bastante alto, por ello es importante revisar el papel desarrollado por algunos Organismos de Financiamiento Internacional OFIs. Desde julio de 2018, en el sitio web oficial del BID, se encontraba publicado el perfil del proyecto HO-L1191: Apoyo a la atracción de inversiones y creación de empleo en Honduras. La reseña del proyecto indicaba lo siguiente:

Esta operación apoyará al Gobierno de Honduras en la conceptualización y preparación de estudios técnicos y diseños para el establecimiento de las ZEDE que buscan: (1) el incremento de la inversión en sectores intensivos de empleo; (2) la creación de empleos formales; y (3) la reducción del desempleo y el empleo informal. Esta operación se encontraba en una fase preliminar de preparación. Afirmaba que se publicaría documentación adicional tan pronto esté disponible. (Torres, 2020, p.10)

Simultáneamente, iniciativas como el Plan Puebla Panamá, Plan Mesoamérica, Alianza para la Prosperidad del TNCA, entre otros, consolidan los instrumentos políticos de penetración transnacional para impulsar las agendas corporativas en países como Honduras. Es así como la configuración de espacios regionales sirve de instrumentos de absorción de capitales a corporaciones globales. Un sistema financiero controlado por transnacionales de México, Estados Unidos, Colombia, China u otros países centroamericanos y europeos agilizan estos flujos de capital hacia los países centrales.

Para impulsar este tipo de propuestas se requiere de sistemas jurídicos endebles, políticos con antecedentes de corrupción, élites económicas históricamente subordinadas a capital transnacional, en resumen, la carencia de un proyecto nacional de desarrollo. Todas estas características la reúnen la mayoría de los países latinoamericanos por lo que se vuelve fácil incorporarlos bajo esta dinámica. Es así como las corporaciones transnacionales se asocian con los sectores políticos tradicionales y las élites económicas locales para promover inversiones, sobre todo en sectores estratégicos y de gran demanda en los mercados globales.

A esta asociación entre capitalistas transnacionales, élites económicas subsidiarias y políticos vinculados a estos sectores es lo que Robinson denomina CCT. Son estas las que a partir de la imposición del modelo neoliberal han tomado el poder en la región, con ligeras excepciones como la iniciativa ALBA, por ende, todos aquellos gobiernos que no comulgan ni se alinean con estos intereses son calificados de forma negativa e incluso desde 2009 con la experiencia hondureña del golpe de Estado, aumentó el nivel de desestabilización política y social en la región.

En ese sentido, el contexto actual de cambio climático, el ascenso del crimen organizado como actor económico, las disputas geopolíticas entre bloques y países por el control económico, los avances tecnológicos, las crecientes desigualdades y la deslocalización de los capitales promueven que las CCT vuelvan sus ojos hacia Mesoamérica y sus abundantes recursos que les permitan superar la crisis capitalista que desde 2008 afecta a todo el sistema mundial. De aquí que los sectores antes señalados sean actores claves en la crisis hondureña y postulen iniciativas como las ZEDE.

2. Capitalismo global y su inserción en Mesoamérica

“La globalización no es más que la cercana culminación de un largo proceso de siglos de expansión de la producción capitalista alrededor del mundo y desplazamientos de las relaciones precapitalistas” (Robinson,2013, p.25).

Lo planteado pretende postular que, la actual, representa una nueva fase transnacional en el desarrollo del sistema capitalista mundial, que ve como determinante la economía global. Este cambio se origina por el surgimiento del Estado Transnacional ETN que en buena medida vino a remplazar la estructura económica del Estado-nación a través de la globalización, tanto de la producción como de los capitales transnacionales.

En los países subdesarrollados o de forma más abarcativas las regiones donde el capitalismo no ha explotado con mucha intensidad sus recursos, tales como América Latina, Europa del Este, parte de Asia y África, esta CCT han logrado generar extraordinarios excedentes para el primer mundo, instalándose por medio de agendas, que son ejecutadas por sectores transnacionales vinculados con la política en cada una de estas regiones o países. En este sentido, Robinson caracteriza a este sector en función de dos elementos: En primer lugar, su concentración económica se fundamenta en las finanzas, telecomunicaciones, el comercio minorista y de otro tipo, junto con la actividad de exportación no tradicional.

En segundo lugar, su bonanza florece entre las décadas de los ochenta y noventa del Siglo XX, gracias a la globalización neoliberal que generó los procesos de privatización y su conexión al capitalismo global (Robinson, 2015). Durante este período en la región centroamericana las compañías transnacionales observaron un nicho de oportunidades, ya que se daba un proceso de pacificación materializado con la firma de los tratados de paz. Este mismo autor ubica el sector ecoturístico como un claro ejemplo de la conexión existente entre la CCT y las élites locales, quienes, por medio de la prestación de servicios hoteleros, restaurantes y operadores turísticos firmaron contratos de franquicias.

En la primera década del Siglo XXI, las redes de interconexión se ampliaron a los sistemas financieros, telecomunicaciones, alimentos y energía. Tal influencia aunada al arribo de las derechas políticas de la región impulsadas por las élites locales produjo las condiciones políticas idóneas para la firma del Tratado de Libre Comercio de Centroamérica y República Dominicana con los Estados Unidos, conocidos por sus siglas en inglés como CAFTA-DR.

En definitiva, las élites locales se fusionan formando sectores capitalistas regionales que, a su vez, sirven de subsidiarios de los capitalistas transnacionales quienes en el caso de Honduras y más ampliamente Mesoamérica dictan las pautas para un proyecto global que inicialmente se vendió en materia de seguridad, pero posteriormente abarcó las áreas de producción energética, agroindustria, infraestructura y complementándolo con el ya existente, desde los noventa, sector ecoturístico.

En este orden de ideas, Robinson establece que se unen en un proyecto más amplio de hegemonía, se reestructura otorgando una inmanente predisposición de clase a los actores externos. Estos agentes tienden a fusionarse con agentes políticos de los Estados Neoliberales y a unirse gradualmente en un accidentado proceso de crisis y conflictos a una fracción transnacionalizada de la élite local. Se espera que esta élite llegue a ser hegemónica y consolide nuevos bloques históricos nacionales, que aten el orden social local al orden transnacional (Robinson ,2013).

Evidencia de esto es el presente caso de estudio, en el que el Proyecto Mesoamérica, antiguamente llamado Plan Puebla Panamá, es una integración entre nueve Estados. Estos Estados más que integración conforman una larga unión, puesto que la mayoría de ellos comparten la misma historia, cultura, afinidad étnica y lingüística, así como un similar desarrollo socioeconómico, caracterizándose por ser en su mayoría países pequeños desde el tiempo de la independencia con excepción, de México y Colombia, siendo estos los más grandes en la región con un desarrollo poco más elevado que Centroamérica (Medina, Pérez, 2009).

Cabe destacar, que las mismas contradicciones internas de estos procesos de integración han mermado la intensidad de su consolidación, siendo así que el sector capitalista transnacional requiere reglas claras, control social y gobernabilidad para recuperar su inversión y posteriormente generar utilidades. En este orden de ideas, para el año 2014, bajo el argumento de desarrollar el capital humano, fortalecer las instituciones, dinamizar el sector productivo, así como mejorar la seguridad ciudadana y el acceso a la justicia, estos sectores capitalistas transnacionales crean la Alianza para la Prosperidad del TNCA conformada por: Guatemala, El Salvador y Honduras.

La importancia de tal Alianza integradora, radica en que, al mismo tiempo de garantizar el control estratégico de los recursos energéticos, migraciones, agroindustria, seguridad, turismo y minería, crea un potencial mercado equivalente al treceavo en superficie del continente, novena economía de la región, treinta millones de habitantes y cuarto exportador de manufacturas a nivel latinoamericano. Además de interconectarse al mercado global, paralelamente puede construir una amplia capa de consumidores de clase media y mercado de trabajo para las transnacionales (Plan de la Alianza para la Prosperidad del Triángulo Norte, 2015).

La configuración del TNCA, como subregión, es uno de los pasos para consolidar este proyecto transnacional. De esta manera, la agenda global permea la débil institucionalidad de los Estados-nación corroídos históricamente por la corrupción, narcotráfico y violencia, temas todos estos utilizados por los OFIs y cooperantes vinculados a las transnacionales para apropiarse y promover demandas sociales, reformas políticas, y al mismo tiempo permitir la consolidación de regímenes autoritarios que garanticen sus intereses.

3. Proceso de inserción del Modelo ZEDE

Como ya se ha mencionado, Honduras es parte del corredor Mesoamericano, uno de los espacios globales de acumulación capitalista que todavía no había sido intensamente explotado. La agenda para el país se circunscribe a los proyectos de infraestructura logística, complejos hoteleros en la costa norte, agroindustria a gran escala, megaproyectos de producción energética y explotación minera e hidrocarburos. Para ello, esta iniciativa mesoamericana requiere de la apertura total del Estado al capital transnacional y garantizar el orden jurídico, social y sobre todo militar, para proteger sus inversiones.

En el marco de esta inversión, en materia de seguridad y defensa se establece el paulatino incremento del presupuesto en el área de seguridad llegando a 6.583,5 millones de Lempiras, mientras que en Defensa 7.958,6 millones de Lempiras (FOSDEH, 2019a), aproximadamente 280 y 338 millones de dólares americanos respectivamente. Lo anterior, en detrimento de la inversión en salud y educación, que paralelamente desde 2010, ha venido decreciendo su presupuesto de forma ostensible. Evidenciando de esta manera el marcado interés de los gobiernos por reforzar los cuerpos armados a través de fondos estatales y dejando a merced del mercado el desarrollo humano.

Ahora bien, la iniciativa impulsada desde el capitalismo transnacional en alianza con sectores empresariales hondureños es la conocida como ZEDE, también llamadas Ciudades Modelo o Charter Cities. Según Varda citado por Fosdeh 2021, “las Ciudades Modelo” están basadas en el concepto de las Charter Cities postulado por Paul Romer, un economista estadounidense premiado con el Nóbel y profesor de la Universidad de Nueva York, que aboga por el establecimiento de Zonas Especiales de Desarrollo similares a Singapur, Hong Kong y Shenzhen que cuenten con disposiciones legislativas y económicas flexibles que les permiten convertirse en focos claves de comercio (Fosdeh,2021 p.20)

Posteriormente, al no contar esta iniciativa con el respaldo popular su nombre fue modificado a las RED, o Regiones Especiales de Desarrollo. Se intentaron perfilar como una alternativa para potenciar a Honduras y convertirla en un modelo exitoso. De acuerdo con la reforma al artículo 329 de la Constitución hondureña, las RED son entes creados con la finalidad de acelerar la adopción de tecnologías que permitan producir y prestar servicios con un alto valor agregado, en un ambiente con estabilidad y reglas claras.

Esta misma autora señala que el proyecto estuvo liderado inicialmente por Paul Romer, quien fue incluso designado, en conjunto con otros actores, como parte de una Comisión de Transparencia que tenía el objetivo de velar por la ejecución de la iniciativa. No obstante, el proyecto pasó a cargo de Michael Strong del consorcio MGK, quien se distanció de la propuesta de Romer. Por su parte, Romer emitió una carta pública al presidente Porfirio Lobo en 2013 donde aludía que:

Existen condiciones en el país que no permitieron que la Comisión de Transparencia juegue el rol que originalmente se le designó en el marco de este importante proyecto y que por lo tanto consideraba mejor no seguir como parte de ese proceso pero que continuaba creyendo firmemente en la visión detrás de la iniciativa RED de Honduras y se mantenían dispuesto a trabajar con ellos cuando los impedimentos para el establecimiento integral del marco institucional de las RED se haya resuelto (Varda, 2017).

En 2014, luego de movimientos políticos en las esferas legislativas y judiciales el gobernante en turno Juan Orlando Hernández, denominó a las Zonas Especiales Económico y Social ZEDES y las elevó a categoría constitucional, lo que en palabras de expertos violaba flagrantemente todos los principios de soberanía e integridad territorial, contemplados en la Constitución de la República. En 2022 dada la escasa información oficial, su confidencialidad, manto de misterio y corrupción impuestos por sectores a fines del gobernante y cúpulas empresariales subordinadas al capitalismo transnacional fue derogada por el nuevo Gobierno, pero debe ser ratificada por la siguiente legislatura del Congreso Nacional en 2024.

De hecho, fueron inversionistas surcoreanos los primeros en apostarle a este tipo de propuestas en el país, ya que desde 2015 se ha filtrado información que, en la zona sur de Honduras, más específicamente en la cuenca del Golfo de Fonseca, incluyendo la isla del Tigre, se ha concesionado una enorme extensión del territorio que abarca varios municipios de los departamentos de Choluteca y Valle. El mecanismo utilizado para esta concesión fue el de las Alianzas Público-Privada APP, también aprobadas e incluso financiadas por los OFIs.

Los dos últimos intentos concesionarios en materia de ZEDE, aparecieron en el año 2020 en medio de la crisis global suscitada por la pandemia de Covi-19. Se filtraron informaciones en los medios de comunicación de la creación de la Ciudad Morazán en el municipio de Choloma al norte del país y el más sonado el de Próspera en el municipio de Roatán en Islas de la Bahía. Este último es el que ha despertado mayor indignación entre los pobladores y sociedad civil, ya que contempla la entrega en tres etapas de territorios poblados en uno de los sectores más desarrollados.

Como respuestas ante las consecuencias del desplazamiento forzado, marginación, empobrecimiento y profundización de las desigualdades, tanto por los proyectos de producción energética como de la ZEDE, los sectores organizados de carácter clasista, campesinos y pobladores han tomado acciones organizativas de insurrección popular, apoyados por la Organizaciones No Gubernamentales ONG´s locales con financiamiento de cooperantes internacionales. Esto también evidencia otra faceta de la transnacionalización de las luchas y resistencia contra los capitalistas transnacionales.

Los episodios de contienda más sobresalientes en cuanto al tema energético son los desarrollados por el Movimiento Ambientalista de Atlántida (MAA) en la Zona Norte y Litoral Atlántico del país, donde se articulan una serie de resistencias territoriales conjuntamente con sectores religiosos progresistas. Por otra parte, el Movimiento Ambientalista del Sur MAS VIDA articula 36 organizaciones de pobladores y ONG´s de la zona sur del país en defensa de sus territorios contra la ZEDE y la instalación de paneles solares para la producción de energía, mientras en Roatán se promueve una coordinadora de patronatos en defensa del territorio contra Próspera extendiéndose a La Ceiba y conformando el Frente Amplio contra las ZEDE.

La conflictividad derivada de los procesos de despojo territorial que acompañaba a esta iniciativa, aunado a los altos niveles de corrupción del gobierno que la impulsó, generaron las condiciones para que las organizaciones sociales consolidaran una plataforma contra las ZEDE. Entre las estrategias, además de la lucha social por medio de movilizaciones y la celebración de Cabildos abiertos al nivel municipal, se proyectó el apoyo a la Alianza que candidateaba a la actual presidenta, cuyo discurso progresista y de respeto a los derechos humanos concatenaba con la propuesta de derogación impulsada por los sectores sociales.

A pesar de la pausa actual de esta iniciativa y del otorgamiento de concesiones extractivas al capital nacional e internacional no cabe lugar a dudas, que producto de la frágil institucionalidad y la influencia económica y política del ETN, enmarcada en los acuerdos establecidos por Honduras, tales iniciativas mutarán. De hecho, el acercamiento del gobierno de los Estados Unidos y sus propuestas de apoyo, sobre todo, basadas en el financiamiento privado de índole corporativo representan parte de esta nueva forma de inserción. Al mismo tiempo, se promueve la presencia de la CCT de China, lo que significa claramente una disputa del espacio, en tanto mercado y zona de influencia. Lo anterior tiende a ser una imagen cíclica en la historia del país y su relación capitalista.

4. Implicaciones del Modelo ZEDE

Honduras es uno de los países con mayores niveles de desigualdad, pobreza y corrupción en el hemisferio occidental. Al fragmentar el territorio en microestados, como lo sugiere el modelo ZEDE, estos espacios que ocupan un territorio con vastos recursos, accesos privilegiados al mar y un sistema económico propio, producirán un recorte en los ingresos fiscales del país. De esta manera, el Artículo No. 4 reconoce que la ZEDE tienen derecho a recaudar y administrar sus tributos, a determinar las tasas que cobran por los servicios que prestan, con lo cual el Estado nacional también pierde las atribuciones de recaudar tributos que son propias de la administración pública; o del Poder Legislativo cuando a las ZEDE se las faculta a celebrar convenios y contratos, aun cuando estos trasciendan uno o más períodos de gobierno y tácitamente, a establecer impuestos que son actos que la Constitución de la República reserva para el Congreso Nacional (Vallejo, 2020).

La principal preocupación de las organizaciones de trabajadores se centra en que una aplicación del modelo, basada en su planteamiento inicial de atraer inversión extranjera en sectores tecnológicos, financieros y servicios a gran escala, hubiese repercutido en la inminente absorción de fuerza de trabajo altamente calificada; no obstante, los sectores menos calificados no caben dentro del modelo, volviéndolos descartables. En el caso de ser empleados sería en los sectores más pauperizados, sin derechos laborales y, de tenerlos estos dependerían de los dictámenes de la CCT que rija la ZEDE o en su defecto expulsados de sus espacios de origen.

Esta práctica del modelo ZEDE viene ajustándose de forma paulatina en las últimas tres décadas. En FOSDEH 2020 resaltó que la vigencia en los últimos 30 años del modelo económico extractivista ha demandado de los gobiernos asumir principalmente las siguientes decisiones: desconocer sus responsabilidades constitucionales para proteger y conservar los recursos naturales estratégicos del país, retirar al Estado de las actividades económicas que puedan otorgar beneficios a grupos corporativos empresariales, desprotección legal de la fuerza de trabajo y su sometimiento a la ley de la oferta y la demanda sin velar por la dignidad humana de los trabajadores, la liberalización fiscal y financiera del país, acorde con la apertura al mercado internacional y finalmente la desatención del Estado de los problemas de la desigualdad social, mediante la eliminación de subsidios y de las instituciones de seguridad social (FOSDEH, 2020a).

Si se tienen en cuenta los antecedentes históricos del pais, es factible prever posibles escenarios, en los que: en primer lugar, se aceleren los flujos migratorios, producto del despojo territorial donde funcionen las ZEDE, con destino a otros espacios dentro y fuera del país. En segundo lugar, aunque parezca paradójico, al construirse la infraestructura de las ZEDE, estas serán percibidas como polos de atracción de fuerza de trabajo a bajo costo, proveniente de los municipios más empobrecidos, lo que conduciría a la configuración de cinturones de miseria en sus alrededores, tal como ha sucedido en el Valle de Sula a lo largo de los últimos 30 años.

El tercer escenario contempla la máxima utilidad para los inversionistas, ya que, al momento del funcionamiento de las ZEDE, la fuerza de trabajo calificada del país migrará hacia ellas para competir por los puestos de trabajo. No obstante, este panorama es desolador para el desarrollo de Honduras, debido a que su inversión en educación y salud no reditúa en su Producto Interno Bruto sino en los intereses de la CCT afincados en la ZEDE, perpetuando las desigualdades sociales al interior del país, agudizando los ya alto niveles de pobreza e incrementando los niveles de conflictividad y violencia.

El actual escenario es incierto, a pesar de que el nuevo Gobierno asumido a partir de 2022 derogó la Ley de la ZEDE. Según expertos, los compromisos asumidos en la última década por el Estado cuentan con protección internacional de los firmantes o inversores de esta iniciativa. Es decir que para desanudar el entramado jurídico y económico alrededor de esta iniciativa se requiere de un alto compromiso nacional, de políticas públicas y económicas enfocadas en el desarrollo y deslindarse de iniciativas neoliberales donde priva el capital por encima de la humanidad.

El contubernio entre el capital transnacional y el gobierno existente al momento de firmar estos acuerdos fue palpable. Experiencias como las APP impulsadas por Coalianza demostraron entramados legales en los que el Estado casi siempre salía perdiendo, mientras los inversores privados corrían con mejor suerte al aprovechar las utilidades y en el dado caso en el que la concesión no las generara, el Estado sufraga tales utilidades no cobradas por las empresas privadas.

La secretividad en que se mantiene gran parte de los procesos de adjudicación de la ZEDE tiende a generar suspicacias e hipótesis vinculadas con la inversión de estos grandes capitales. Se desconoce su procedencia, por lo que es factible presumir que los mismos provengan de sectores del crimen organizado transnacional. Los delitos de narcotráfico, lavado de activos, corrupción, entre otros, han salpicado a los sectores políticos nacionales y latinoamericanos en los últimos 15 años y varios de estos son sectores muy afines al gobierno que impulsó esta iniciativa.

En esta misma línea, parafraseando al premio Nobel de Economía Paul Romer y padre de este tipo de iniciativas, en Honduras dado el entramado jurídico, económico y político de corrupción es muy posible este último escenario. Aunque se puedan frenar estas iniciativas, el precio a pagar será muy caro, ya que las alianzas empresariales y políticas de las élites nacionales junto a los sectores más voraces del capitalismo transnacional han blindado estos proyectos y cualquiera que sea su resolución ambas partes ganarán, siendo el erario público quien en definitiva tendrá que desembolsar en su defecto endeudar el país.

A manera de ejemplificar la estimación de la corrupción en Honduras, en 2020 FOSDEH presentó un estudio en el que se develan ocho actores intervinientes en los casos de corrupción. De estos es factible nombrar cuatro que participan directamente en la iniciativa ZEDE siendo ellos el Gobierno Central, Sector Privado, países Cooperantes y OFIs. Estos cuatro sectores, entre 2014 y 2018, se estima sumaban globalmente el 48,88 % de la apropiación ilegal de fondos por conceptos de corrupción. De hecho, si se incorpora al crimen organizado como actor, este por sí solo constituye el 40,4% de las estimaciones calculadas por el estudio.

En este tema se puede proyectar la contundente afirmación de FOSDEH en la que cobra realidad la imagen conjunta de políticos, sector privado y actores del crimen organizado, actuando en conjunto y bajo determinadas estrategias. Además, permite concluir que el fenómeno de la corrupción en los últimos años ha evolucionado hasta convertirse en un sistema agrupado tripartito, donde ya no solo participa el político común, sino que pasó a formar una estructura organizada criminal compleja (FOSDEH, 2020b).

Otro elemento que entra en la discusión sobre este modelo y su aplicabilidad es el del impacto en la soberanía nacional. En este sentido, Robinson ya planteaba el concepto de ETN, es decir, los acuerdos internacionales superan la limitante de Estado Nación. Por consiguiente, hablar de soberanía en el siglo XXI es un poco complejo, la interconectividad de los mercados y las transmutaciones del Estado Nación han complejizado el concepto. Por consiguiente, la noción de que el modelo ZEDE entendido como una especie de enclave es una generalidad y ya no una excepcionalidad que conlleva a replantearse este tema en Honduras.

En este caso, ante la negativa jurídica y política, fue preciso en 2012, como señalan expertos juristas y políticos, violentar las leyes a través de la sustitución de magistrados de la Corte Suprema de Justicia para que los nuevos dieran su visto bueno a la inconstitucional ley. Además de crear el andamiaje jurídico, las élites políticas se alían con sectores económicos transnacionales para financiar estas iniciativas, de hecho, estas primeras garantizan la seguridad jurídica poniendo a disposición todo el cuerpo de seguridad para garantizar su inversión.

Al consultar con alcaldes, gobernadores y demás políticos locales tanto en el caso de Roatán como en los demás, los políticos locales ignoran por completo la existencia de los contratos de ZEDE que afectan a sus municipios. De esta manera la representación política, popular y sociedad civil son soslayadas al momento de entablar estos pactos, vulnerando la soberanía municipal, dejando entrever negociaciones a altos niveles entre el gobierno central, intermediarios y CCT. Lo que tributa en formas de protesta social a través de la organización de Cabildos abiertos autoconvocados en los municipios para declararlos libres de ZEDE.

En lo referido al ordenamiento jurídico internacional, Vallejo señala que, en la medida en que se pretenda establecer una ZEDE en áreas declaradas como zonas bajo protección especial para la conservación ambiental, se podría presumir una infracción a los tratados internacionales que velan por la inalienabilidad de las áreas protegidas legalmente declaradas. Este es el caso de Islas de la Bahía, registrada en el Sistema Nacional de Áreas Protegidas de Honduras SINAPH, declaradas como Parque Nacional Marino mediante Acuerdo Ejecutivo No. 005 - 97 y refrendado con el Decreto No. 75-2010 el 10 de junio de 2010 (Vallejo,2020).

Los agravios a convenciones van desde la Convención sobre la Diversidad Biológica, Convenio control movimientos transfronterizos de desechos peligrosos y su eliminación, entre otros tratados suscritos por el Estado de Honduras. Al mismo tiempo se violenta la legislación ambiental de carácter nacional como la Ley General del Ambiente, de Zonas Protegidas y Vida Silvestre. Las repercusiones al interior de la isla también se harán sentir por la magnitud de personas que ingresarán, lo que modificará los ecosistemas y la capacidad de amortiguamiento de visitantes, además de la contaminación marítima derivada de la instalación y evacuación de desechos sólidos.

De forma indirecta, al colapsar la capacidad de absorción poblacional de la Isla de Roatán, esto repercutirá en la creación de cinturones de miseria alrededor de la ZEDE y el poblamiento de las otras islas cercanas que se volverán receptoras de población que no puede costearse el vivir en Roatán. En consecuencia, el atractivo turístico puede mantenerse a costa de un recrudecimiento en materia de estrictos controles de ingreso a la isla, altos costos residenciales y expulsión de población originaria.

Por otra parte, en cuanto a la conflictividad social, esta inicia en el momento en que se trata de despojar a los pobladores de su territorio. Un claro ejemplo de esto lo evidencia la actual situación en la que líderes y lideresas comunitarias han mostrado altos niveles de rechazo y resistencia a la iniciativa Próspera, tanto en la Isla de Roatán como en La Ceiba. La indignación y consecuente confrontación escaló a lo largo de 2021. Los sectores de sociedad civil y políticos opositores de ambos municipios se organizaron para resistir a la ZEDE. Tal oposición se reflejó en el levantamiento de firmas, paralización de las obras de Próspera y publicación de pronunciamientos y conformación de un frente común contra las ZEDE que impulsaban la celebración de Cabildos abiertos y declarar a los municipios libre de estas iniciativas.

En contraparte, Próspera a través de medios de comunicación local intentó seducir a los pobladores con promesas de empleo y desarrollo. De este modo, aún se encuentra abierta una contienda que ha trascendido al nivel internacional, ya que organizaciones defensoras de derechos humanos, ambientalistas y pueblos originarios apoyan la resistencia comunitaria. En este sentido, los personeros de Próspera han interpuesto una demanda internacional al Estado de Honduras y los políticos se encuentran divididos, por un lado, quienes apoyaron su derogación y gobiernan en la actualidad y por otro los opositores que aprobaron en 2013 su normativa.

Antes de la derogación de la Ley por el Congreso Nacional a inicios de 2022, en el marco del nuevo Gobierno, el panorama en materia de conflictividad se vio agudizado debido a que los mismos isleños señalaron que se estaba violentando el tratado suscrito y publicado en La Gaceta de Honduras, No. 22, Tomo 4, entre el Reino Unido y el Gobierno de Honduras cuando en el traspaso de las islas mediante acuerdo firmado el 1º de Junio de 1861, la República de Honduras se comprometía a no ceder dichas islas o cualquiera de ellas, o derecho de soberanía sobre estas islas o cualesquiera de ellas, o ninguna parte de su soberanía a ninguna nación o Estado cualquiera.

Esta situación escaló, tornándose violenta, ya que, en el marco de los Cabildos abiertos, los activistas del Partido Nacional, que aun gobernaba a fines de 2021, sabotearon y confrontaron a los ciudadanos en defensa de los intereses de Próspera y en general de esa iniciativa. Esa Ley facultaba la utilización de la fuerza para desalojar y posteriormente despojar de sus territorios a los pobladores, porque estos mismos afirmaban defender sus comunidades con su sangre. Ahora los escenarios de contienda se han extendido al plano político, por los momentos en lo social, económico y jurídico se han enfriado; no obstante, las afectaciones en la convivencia ciudadana e inversiones fueron por si perjudicadas y agravadas por la pandemia.

Al igual que lo ocurrido en regiones o ciudades donde se implementaron iniciativas similares a las de la ZEDE, es posible que la ya existente segregación poblacional experimentada en Roatán se exacerbe. En la actualidad, se nota por una parte el desarrollo y crecimiento económico impulsado por el capital transnacional visible, sobre todo en los complejos turísticos y por otro lado la marginación de pobladores migrantes y nativos de la isla en barrios y zonas periféricas de Roatán.

Con la aplicación de este modelo encabezado por Próspera, es latente el surgimiento de un nuevo elemento en los niveles de segregación, es decir se incorporarían a la isla una población externa con sus propias leyes, cultura, tradiciones y normativas que al igual que el colonialismo subordinaría a los demás segmentos sociales y raciales bajo sus dinámicas económicas y políticas. Todo esto derivado de la ausencia parcial y posteriormente total del Estado hondureño en el sector insular del país.

CONCLUSIONES Y RECOMENDACIONES

A manera de conclusiones y parafraseando a Falero 2011, quien explica que cuanto mayor es la debilidad de un Estado-nación, menor es su capacidad de rechazar la reproducción de dinámicas de enclaves en el territorio que controla. De hecho, el propio Estado se vuelve promotor de ensamblajes transnacionales y la excepción se vuelve la regla. Al aplicar esta máxima en Honduras es verificable que la situación permanente de crisis sistémica desde la implementación neoliberal ha tenido el propósito de invitar a las CCT, facilitando su ingreso de forma agresiva, permitiendo el despojo de territorios y recursos que podrían haber sido utilizados para proyectos de desarrollo nacional.

En Roatán y en el sur del país ya se verifican a través de los medios de comunicación y redes sociales episodios de confrontación y resistencia comunitaria. Las transnacionales penetran estos territorios bajo una lógica de legalidad ofreciendo empleo, filantropía y respeto ambiental; pero al mismo tiempo utiliza mecanismos de segregación racial, cooptación de líderes comunitarios, divisionismo familiar, hasta el ejercicio de la violencia por medio de cuerpos privados y públicos de seguridad, todo esto mediatizado por los medios de comunicación locales y en varias ocasiones bajo la anuencia de los líderes políticos y empresariales de las zonas en conflicto.

Cabe señalar que en el caso de Roatán–Próspera, hasta el final de 2021, la mayor parte de actores sociales, políticos y económicos convergían en la desaprobación del ingreso de los inversionistas de la Empresa. Este ejercicio de resistencia comunitaria en la que intervinieron estos otros autores es muy importante hacer notar, ya que el sentido de identidad y arraigo de la población isleña sumado a la gran presencia que históricamente ha tenido el sector privado de la Isla, permiten dinamizar e influir en los políticos locales. De hecho, solo los políticos del gobierno central de entonces y medios de comunicación locales arropaban la iniciativa de Próspera.

En definitiva, el objetivo final del capitalismo transnacional y los gobiernos es el de desconflictivizar los territorios para volver más fácil su intervención y despojo de recursos, a su vez esto atributa en flujos migratorios que parten de estos territorios hacia zonas urbanas o el extranjero. En el dado caso en que la resistencia comunitaria resulta inquebrantable buscan el uso de la normativa legal y la fuerza para su cometido y si esto no resulta trasfieren sus concesiones a otros inversores o las convierten en demandas al Estado hondureño.

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Cómo citar este trabajo (Vancouver):
Martínez Estrada LM. CAPITALISMO GLOBAL Y LAS ZONAS ESPECIALES DE DESARROLLO Y EMPLEO (ZEDE) EN HONDURAS [resumen]. En: Vispo NS, editor. Memorias del Congreso de Investigación y Posgrado UNAH 2024: Libro de resúmenes. Madrid/Tegucigalpa: Clinical Biotec S.L.; Universidad Nacional Autónoma de Honduras; 2024. doi: 10.70099/cb/unah/2024.mem

ISBN del libro: 978-84-09-76685-7

Cómo citar

APA: ZEDE EN HONDURAS. (2024). CAPITALISMO GLOBAL Y LAS ZONAS ESPECIALES DE DESARROLLO Y EMPLEO (UNAH2024-E2-0028). En Libro de Resúmenes: Congreso de Investigación y Posgrado UNAH 2024. Clinical Biotec S.L.. ISBN 978-84-09-76685-7. https://doi.org/10.70099/cb/unah/2024.mem
Vancouver: ZEDE EN HONDURAS. CAPITALISMO GLOBAL Y LAS ZONAS ESPECIALES DE DESARROLLO Y EMPLEO (UNAH2024-E2-0028). En: Libro de Resúmenes: Congreso de Investigación y Posgrado UNAH 2024. Clinical Biotec S.L.; 2024. ISBN: 978-84-09-76685-7. doi:10.70099/cb/unah/2024.mem.